Aclaraciones antes de empezar
Estas precisiones no son letra chica: sirven para que nadie espere del Observatorio algo que el proyecto no hace. Vale la pena leerlas antes de salir a fotografiar o de mandar una serie.
Los escenarios que aparecen en esta página son situaciones posibles de observación, no casos ya documentados por el proyecto. Funcionan como ejemplos para pensar el método, no como registro cerrado.
Usamos la palabra en su sentido descriptivo: mirar con atención, anotar lo que se ve y volver al mismo punto. No hay investigación policial, ni pericias, ni denuncia. Tampoco se busca señalar responsables del desgaste urbano. El interés está en la marca material del tiempo sobre las cosas, no en un caso.
Cuando mencionamos una vereda después de la lluvia, una pared con capas de pintura o un banco desgastado, hablamos de situaciones que cualquiera puede encontrar en La Plata. No afirmamos haberlas registrado ni las presentamos como parte del archivo. Son puntos de partida para practicar el método con criterio propio.
No se mueven objetos, no se limpian superficies para que la foto salga mejor y no se altera el lugar de ninguna manera. Tampoco se retrata a personas sin su consentimiento. Si una escena exige tocar algo para funcionar, se descarta. La imagen registra lo que hay, no lo que quisiéramos que hubiera.
Las fichas anotan fecha, clima y una referencia de zona, no direcciones exactas. La idea es poder volver al mismo punto sin exponer detalles precisos de propiedad ni de terceros. Si un lugar no permite ese nivel de reserva, se busca otro con condiciones parecidas.
No hay diagnóstico técnico de materiales, ni restauración, ni asesoría sobre obras. Tampoco se garantiza respuesta a cada envío ni se publica todo lo que llega. El sitio enseña un método de registro y ordena material; lo demás queda fuera de su alcance y conviene decirlo con claridad.