Qué entra y qué queda fuera de esta línea de tiempo
Antes de seguir el recorrido conviene aclarar el alcance. Esta línea de tiempo no es una cronología de la ciudad ni un registro de hechos públicos: es la secuencia interna de un archivo fotográfico. Cada entrada corresponde a una salida de campo del Observatorio, con su ficha de fecha, condición atmosférica y ubicación aproximada. No hay jerarquías entre las marcas: una fisura nueva pesa lo mismo que una capa de pintura que lleva años descascarándose.
Las imágenes que se publican son registros comparativos, no pruebas ni diagnósticos. Cuando se menciona una variación mínima, se la describe como observación, nunca como resultado cerrado. Tampoco se retratan personas sin consentimiento ni se interviene el espacio público para mejorar una toma. Si una serie queda incompleta, se muestra así: el archivo no promete hallazgos, solo ordena lo que se documentó.